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lunes, diciembre 15, 2008

Blongs y Responsabilidad social: la voz del Tercer Sector y el nacimiento de la sociedad civil 3.0


Blongs y responsabilidad social:
 la voz del Tercer Sector y el nacimiento de la sociedad civil 3.0
Jorge Alberto Hidalgo Toledo**
 
 
Introducción

En el marco del VIII Encuentro Iberoamericano del Tercer Sector, que se realizara en la ciudad de México los días 16 al 18 de octubre de 2006, se reunieron de modo discreto el presidente del Banco BBVA y el presidente electo de México, Felipe Calderón. ¿El motivo? El anuncio de que BBVA destinará a partir del año 2007 más de 20 millones de euros anuales a su Plan de Acción Social en América Latina para atender la educación de niños y jóvenes y su integración social. Lo insólito de esta nota, no es ni la reunión de los destacados personajes, ni la suma que se aportará, ni la expresión de responsabilidad social corporativa de Grupo BBVA, ni la relevancia que tiene hoy día la vinculación entre Gobierno, Sociedad Civil y el Sector Privado; lo apremiante es que la información y el análisis sobre esta situación haya sido publicado minutos después de lo ocurrido en el Weblog “Business” Olganza.com. Una bitácora web creada y editada por el blogger Alfredo Sánchez dedicada a la publicación de información especializada en mercadotecnia, PYMES y temas de interés incluyendo información dedicada a la Responsabilidad Social y al Tercer Sector.

            Con un testimonio como este podemos dar cuenta de que la blogósfera no sólo es el espacio donde curiosos, adictos a la información, periodistas freelance y desempleados se reúnen. La blogósfera, como bien apunta José Luis Orihuela se ha convertido en un “sistema complejo, autorregulado, extraordinariamente dinámico y especialmente sensible a la información que producen los medios tradicionales, en particular la referida a asuntos políticos y tecnológicos” (Rojas, Alonso, Antúnez, Orihuela y Varela, 2006: 25).

            En ese vecindario virtual, hoy día se reúnen ciudadanos, expertos y analistas a compartir opiniones, intercambiar información, criticar políticas y sistemas y asumir la responsabilidad social que muchas instituciones han dejado de lado en el mundo físico.

Los weblogs, al igual que los foros de discusión, la mensajería instantánea, los wikis, las listas de distribución de correo, los grupos de noticia, la radio por Internet, la telefonía IP tipo Skype, están conformando lo que ha dado por llamarse software social o medios sociales.

¿Cuál será el papel de estos nuevos medios en el ámbito social? ¿De qué manera estas herramientas de comunicación permiten o facilitan la interacción de grupos geográficamente dispersos pero con un interés común: hacer valer las políticas sociales para la construcción de sociedades más justas, solidarias y democráticas? ¿Cómo es que los blogs permiten la organización, gestión y acción de sus miembros en el mundo físico?

Este estudio pretende registrar la acción de los Blongs, bitácoras creadas para dar a conocer las actividades e informaciones relevantes de asociaciones civiles, ONG’s y grupos organizados del Tercer Sector. El presente, es una oportunidad para conocer el fenómeno de la política 3.0 ó de participación digital.

Aquellos interesados en las contribuciones de las nuevas tecnologías en el actuar de ONG’s y netactivistas en la pugna por la responsabilidad social, encontrarán en este documento información de interés para poder llevar consigo un pequeña postal con los integrantes de la sociedad civil 3.0

 

El boom de los medios sociales

José Luis Orihuela en su texto La revolución de los blogs, apunta de manera muy certera: “Cuando una herramienta de comunicación pública consigue un impacto social de tal magnitud que transforma la cultura, entonces se convierte en un medio” (2006: 65).  De ahí que nos atrevamos a decir que nuevos medios, como el weblog, están transformando de manera radical nuestra cultura.

Los weblogs o blogs, han transformado el lenguaje, los modos de estructurar la información, las vías de interacción y socialización del conocimiento. Al eliminar la mediación editorial, democratizando el acceso, publicación y distribución de la información, configuraron el telar con el que se está tejiendo el nuevo entramado social.

            Son ya varias las herramientas que están permitiendo al usuario ser el protagonista de la gestión informativa. Wikis, listas de correos, boletines electrónicos, feeds RSS, grupos de noticias, foros, chats, ezines, mensajeros instantáneos, podcasts, videocast, phonecast, son algunas de las vías que tienen las personas comunes y corrientes para publicar, distribuir información y con ello, generar comunidades descentralizadas. Estos software sociales, de fuente abierta, colaborativos, simétricos, multidireccionales, interactivos y participativos, fueron sitiados por la gente. Los usuarios de la red se apropiaron de ellos para establecer un diálogo crítico frente a los sistemas tradicionales de orden público, cultural, mediático, político y cívico. Este fenómeno de apropiación de la palabra por la sociedad civil ha sido bautizado de múltiples formas. El periodista Dan Gillmor le llamó “Periodismo 3.0”, Enrique Dans le llama “sociedad participativa” y Joel de Rosnay le llama “globalización 3.0” (Mora, 2006). Otros de los nombres con los que ha sido bautizado son: periodismo ciudadano y periodismo cívico.

            Este hacer pública la subjetividad y la parcialidad informativa de los bloggeros, ha cobrado gran relevancia y consenso en la sociedad actual. Los mensajes que se intercambian en los blogs están redefiniendo en gran medida los modos tradicionales de compartir la noticia. ¿A qué se debe esto? ¿A caso la información tradicional carece de valor para el ciudadano cibernético? ¿Es que existe algo particular en la red que los medios tradicionales no han logrado aprender? ¿Qué busca la Generación Mi Medio en la web?

Los cibernautas buscan hoy día en los blogs:

·         Información que les permita establecer una relación personal con la realidad.

·         Voces y conversaciones subjetivas, íntimas, que proporcionen una interlocución basada en el respeto.

·         Múltiples fuentes, opiniones, tendencias y charlas que les permitan tender un puente empático con los distintos modos de sentir las afectaciones de los hechos.

·         Noticias y documentos que les faciliten el sacar sus propias deducciones, que no pretendan manipularlos ni controlarlos.

·         Temas novedosos, con formas expresivas ingeniosas, auténticas, sin censura y sin controles.

·         Gozar de un espacio libre de interconexión, autoexpresión, de conformación de comunidades en un modo estético/funcional cien por ciento personalizable.

Los medios sociales al ser creados por usuarios para usuarios, están estructurados de la misma manera como a ellos les gustaría encontrar la información; además, de que posibilitan la réplica, la interacción y diálogo entre aquellos que comparten un interés común.

El protagonismo entre actores sociales ahora es compartido. Una nueva ecología simbólica y mediática se construye en los espacios personales, espontáneos, informales, íntimos y de expresión visible que son los blogs. Ahora son los bloggeros los que dictan su propia agenda, circulan la información, devuelven el poder de la comunicación pública a los ciudadanos y expanden con ello las murallas de la República Mediática.

 
La blogósfera, el corazón de las comunidades virtuales

Ahora bien, los weblogs se encuentran hoy día en la cima de la pirámide de los medios sociales. Su naturaleza interactiva, hipertextual, multimediática y de socialización en línea, ha fomentado la alfabetización digital de muchas personas impulsándolas a buscar cauces de expresión, divulgación, crítica, denuncia y solidarización con causas que antes parecían ajenas al ciudadano común.

            Así encontramos que ante fenómenos como el Tsunami, el 11-S, el Huracán Wilma, las elecciones presidenciales de México en 2006 y las manifestaciones en Oaxaca; los ciudadanos han decidido salir a las calles virtuales para manifestar su posición y responder con ello el silencio que prima en los medios tradicionales.

Gráfica 1

Pirámide de los medios sociales

Fuente: Propia

 
          Diagrama piramidal

            La blogósfera, esa galaxia por la que gravitan millones de blogs, provocó una inmersión dialógica que nos involucra a todos como, protagonistas, lectores y observadores. Los tecnodiscursos de Dominique Janicaud (Sfez, 2005), se han tendido en todos los niveles de la sociedad. La técnica y la tecnología están organizando a la sociedad. Las nuevas visiones del mundo están determinadas por el grado de vínculo con las nuevas formas de simbolización. Un nuevo giro histórico se está dando en la humanidad. Es en la blogósfera donde se está territorializando y desterritorializando mediante clicks, posts, backtrack y blogrollings las nuevas manifestaciones y movilizaciones sociales.

            La blogósfera oscila entre la práctica privada y la pública; entre la oralidad, lo móvil, lo visual y lo escrito (podcasting, phonecasting, videocasting y posting). La interlocución on-line, forma comunidades; establece, como afirma Orihuela, “filtros sociales de opiniones y noticias, impone un sistema de alerta temprana para los medios, un sistema de control y crítica de los medios; conforma nuevos canales para las fuentes reconvertidas en medios; aplica nuevos formatos a las versiones electrónicas de los medios tradicionales; y opera como una gran memoria en la web” (Rojas, Alonso, Antúnez, Orihuela, Varela, 2005: 27).

            Si las revoluciones suponen cambios completos en los ámbitos multisectoriales; la interconexión de transformaciones políticas, económicas, culturales, sociales derivadas de esta nueva forma de vinculación nos están introduciendo a una nueva revolución; una revolución flexible, transparente, convergente, de credibilidad y personal. Una revolución simbólica, ciudadana y a la carta.

            La blogósfera en su carácter inmediato, circular y envolvente edifica un territorio de interconexiones descentralizadas gobernadas por personas que como Virgilio, guían a los otros, a las nanoaudiencias, que expanden el germen de la información en un modo casi viral para saciar la hambruna de participación que reina en el ayuno mediático.

 

Technopolítica y sociedad civil 3.0

La blogósfera, ha venido a brindar, como menciona Sfez (2002): “convivencia, transparencia, igualdad (de acceso), libertad (de palabra), un espacio público generalizado y según se dice, universal”.

Y es que como afirma Juan Varela,  los blogs han quebrantado las estructuras históricas de la comunicación:

  1. De uno a muchos: la que comprendía la comunicación fuertemente jerarquizada y estructurada, con poca interactividad y en la que la autoridad estaba predeterminada por el que difundía el mensaje.
  2. De uno a uno: la que se da en el contacto personal, de forma libre, desestructurada, emocional, donde la conversación, el tono y la retroalimentación marcan el contenido” (Rojas, Alonso, Antúnez, Orihuela, Varela, 2005: 105).

Con esto en mente se dio forma a lo que el periodista norteamericano Dan Gillmor denominó We media; es decir organizaciones autogestionadas y espontáneas que se sustentan por la transparencia y credibilidad de sus miembros. Un arte democrático, como apunta el filósofo pragmatista norteamericano, John Dewey, se está perfilando ante la interrelación sígnica que se vive en la red.

La lógica de los signos que cohabita en la blogósfera se instaura en la comunicación transparente, unitaria, solidaria, moderna, humanista, ecológica, informada, poderosa, dispuesta a la aventura, explosiva, diversa. Quizá por ello encarnan fácilmente los blogs la dermis de un activismo o netactivismo que puede impactar en la vida social, comunitaria y política al intervenir y cambiar el estado de cosas.

Jeff Jarvis, el pionero del Periodismo 3.0 solía escribir: “Dale a la gente el control y lo usará”. Ahora hablamos de súperusuarios dueños del control y protagonistas de los procesos informativos. A un clic de distancia tienen la posibilidad de convertirse en productores culturales y contribuir así, pasando a ser los motores más comprometidos de la vida política y social.

Ya Howard Rheingold (2004) había bautizado a estos súperusuarios como  “multitudes inteligentes”; es decir, grupos de personas que emprenden movilizaciones colectivas políticas, sociales, económicas que se comunican y organizan en una escala novedosa mediante medios sociales interactivos como los blogs y los dispositivos móviles.

  1. Match Ratcliffe y Jon Lebkowsy consideran que esa unión que se da entre información, opinión, economía y política es fundamental para el establecimiento de la democracia extrema o en línea dado que: “la unidad básica de organización en una democracia extrema es el activista (súperusuario), un ciudadano preocupado por un asunto por el que está dispuesto a invertir tiempo y esfuerzo para desarrollarlo en una política relevante” (Rojas, Alonso, Antúnez, Orihuela, Varela, 2005: 140).

Ese activismo digital cada día gana más atención. Las ansias de saber, la organización física de la sociedad civil, el desencanto social, la falta de atención de los gobiernos a las problemáticas sociales han llevado a estos prosumers -como los llama Eduardo J. Arcos- a emplear su tiempo libre a conformar nuevas instituciones, nuevos foros de opinión y nuevos espacios de agrupación para atender en conjunto las necesidades que los estados y las naciones no desean atender.

Esta democracia deliberativa que insta por la participación de los ciudadanos en la gobernación empata a la perfección con el movimiento de código abierto en el que la estructura y funcionamiento se basa en la cooperación, la participación, la descentralización, la organización y el actuar.

La unión de información, organización y activismo facilita el encauzar la acción social y el extender ideas, comportamientos y debates. De ahí que Rebecca Blood, insista en que una de las ventajas estructurales de las comunidades colaborativas que se construyen alrededor de los blogs, está en la posibilidad de profundización e inmersión que se puede lograr cuando un grupo de personas centran sus talentos para trabajar en una misma causa e informar con ello al resto de sus usuarios fungiendo como centros de intercambio intelectual.

Ya Ignacio Ramonet en su texto Internet, el mundo que llega, anunciaba el boom de la pasión en la vida pública y la presión sobre la opinión pública (Mora, 2006). Son esos usuarios los que buscando nuevos modos de éxito social centran sus esfuerzos en influir sobre procesos productivos multinacionales. Los gérmenes de un simbolismo político que trascienda el imaginario y la fantasía de la técnica pueden filtrarse en un entorno ansioso por ejercer su soberanía. Un neorelato está documentando la vida cotidiana, la profesionalización y mediatización de lo que hoy día se denomina el Tercer Sector.

 

Transparencia informativa hipermedial la esencia de los Blongs

E fenómeno no es nuevo, hace más de 25 años, las Naciones Unidas reportaron el surgimiento de un conjunto de instituciones sociales que actuaban en los suburbios del feudo instaurado por el Estado (Primer sector) y el Mercado (Segundo sector). Desde aquél entonces definieron a esas Organizaciones como No Gubernamentales o ONG’s. Una de sus características fue su apuesta por el desarrollo social, quedando en evidencia que son las personas las que constituyen el factor decisivo para los destinos de las naciones.

            Las situaciones políticas particulares, la corrupción, la deshumanización de los mercados, la falta de compromiso ético con los distintos sectores sociales ha desacreditado a muchas instituciones. La desconfianza parece convertirse en un nuevo capital privado. Desgraciadamente, ese mismo contexto ha limitado el trabajo de muchas de estas organizaciones y han tenido que buscar modos ingeniosos, alternos y eficaces para sortear las dificultades que el entorno les impone. Así han tenido que profesionalizar y mediatizar su actuar.

Hoy día entre los actores del sector podemos encontrar a grupos ambientalistas, asesores familiares, instituciones de atención a sectores marginados, organizaciones profesionales y de trabajadores, hospitales, universidades, clubes sociales y deportivos, instituciones de derechos humanos y un sin fin de instituciones privadas que desean ofrecer soluciones específicas a dificultades de las personas. Sus agentes, en su mayoría son voluntarios comprometidos con la causa que persiguen, lo que les da un carácter multidisciplinario, multifórmico, no lucrativo y humanista. Por ello la amplia gama de áreas de acción con las que se involucran: ciencia, cultura, recreación, educación, derechos humanos, trabajo, justicia social, solidaridad, espiritualidad, economía, servicios públicos, etcétera.

Como bien señalaba Peter Drucker desde 1963 en su texto El gran poder de las pequeñas ideas (1999), las estrategias del Tercer Sector no se fundamentan en el dinero; primero está su misión y las personas que se beneficiarán de su actuar y luego está la retribución del impacto de sus acciones.

En la sociedad digital, las iniciativas del Tercer Sector fluyen de manera ordinaria en la blogósfera.  Su presencia ha sido bautizada por la periodista, comunicadora social y colaboradora del blog Canal Solidario, Olga Fernández Barrios como Blongs; es decir, bitácoras que registran cronológicamente información, comentarios, documentos, actividades e iniciativas que se desean divulgar globalmente aunque su actuar sea local. Su condición de autogestión, actualización constante e interactiva se ha solidificado por el nivel de transparencia y confianza que desean ofrecerle a sus usuarios a la hora de compartir sus agendas.

Los Blongs, han logrado desarrollar interesantes capacidades para influir y fidelizar a sus usuarios. Los netactivistas y cibernautas, no sólo ven en ellos el corazón de su comunidad virtual, también perciben rituales ordenados, modos culturales, ritos simbólicos, conductas, actitudes, gestos, inteligencia puesta al servicio de los otros, en pocas palabras, un espíritu que navega entre continentes web y contenidos.

Códigos y nuevas maneras de comunicación están hibridándose en los Blongs. “Su facilidad de uso, accesibilidad, autonomía, horizontalidad, funciones y servicios” (López, 2006) hacen a sus usuarios más activos y participativos.

En el laberinto digital las tecnologías hipermediales y multimedia están convergiendo, ofreciendo una nueva sintaxis al metadiscurso del “fabriquemos nuestra propia sociedad”. Esa semántica perfila nuevos territorios de participación, construye nuevas realidades, formula nuevas argumentaciones, radicaliza algunas ideologías, pero también otorga nuevas perspectivas, interacciones independientes, tendencias que aspiran a ser confiables, matices, contrastes y multiplicidad de voces.

El escaparate que ofrecen los Blongs a las organizaciones del Tercer sector llama la atención, pues ahora los usuarios se sienten socios activos y comprometidos con las causas expuestas.

 

Los Blongs en la lógica We the Media

Participación y autogestión son fundamentos del binomio que define la nueva conversación que están generando los Blongs. Olga Fernández en una entrevista para Bitácoras.org enunció algunas de las ventajas y usos que pueden darse a los blongs:

  • “Darse a conocer entre beneficiarios que las necesiten;
  • Darse a conocer entre potenciales voluntarios permanentes o voluntarios puntuales dispuestos a echar una mano;
  • Ser conocidas por posibles donantes o socios;
  • Explicar a la sociedad que les rodea la situación contra la que están trabajando, tener una voz para denunciar;
  • Tener un espacio de reflexión y evaluación con voluntarios, beneficiarios y donantes para evaluar y mejorar sus proyectos;
  • Mantener, para sí mismas, una pequeña memoria de sus actividades en línea;
  • Considerar el blong una forma de adaptarse a las nuevas tecnologías de la comunicación y superar la brecha digital poco a poco;
  • Convertir la página en ese ansiado canal de comunicación (feedback) con el beneficiario y el voluntario para evaluar y mejorar sus proyectos. El objetivo es democratizarse, ya que muchas organizaciones pecan de ser iniciativas personales o de un pequeño grupo en el que los demás deciden poco;
  • Utilizar el blong, sobre todo, como forma de comunicación entre los voluntarios, beneficiarios y donantes para coordinar sus actividades” (Abellón, 2005).

Algunos Blongs, como Canal solidario, se han convertido en verdaderos portales dedicados a publicar estrategias de comunicación para el cambio social –como bien señala su eslogan-.

Algunas de las principales herramientas y servicios que emplean los Blongs son:

  • Sección de noticias
  • Destacados de la Blogósfera
  • Alertas de conflictos y mensajes RSS
  • Directorios en línea de ONG’s y de periodistas sociales
  • Bolsa de trabajo para voluntarios
  • Asesoría legal para Organizaciones del Tercer Sector
  • Publicaciones en línea y bibliotecas virtuales
  • Chat y foros de discusión
  • Agenda
  • Tablón de anuncios y boletín electrónico
  • Guías temáticas
  • Videocast como testimonio gráfico de su trabajo
  • Memes o iniciativas de la ciudadanía
  • Manifestaciones en línea
  • Alianzas y afiliación
  • Manifestódromos
  • Phonecast y activismo vía telefonía celular

 

Entre los principales Blongs encontramos:

 

Conclusiones

Con Blongs, hablamos de comunidades de personas, autogestionadas y espontáneas, con intereses y gustos afines que se reúnen para compartir información a través de referencias mutuas y que se nutren de la credibilidad de sus miembros para impulsar el desarrollo social. Como menciona Rheingold, la confianza y la colaboración pueden producir multitudes inteligentes es decir superusuarios de la participación cívica, comprometidas con la especie humana, su entorno y las problemáticas sociales. Es decir, ciudadanos capaces de comunicarse, actuar y liderear la opinión pública y la participación social.

            Ya resuena la conversación de la sociedad participativa. Un nuevo sentido, más allá de los simbólico está estructurando los modos democráticos. Si la democracia es un diálogo como anuncia el Manifiesto Cluetrain, los Blongs, pueden ser una de las tantas olas que habrán de golpear las bahías de las sociedades contemporáneas en vías de democratización. 

            La comunicación se vuelve ahora personal, heterogénea, multidireccional, abierta, personal e hiperjerárquica. Opinión pública, organización y acción social, netactivismo, agrupación, se dan cita en los espacios creados por los Blongs, pero sobre todo, lo que se hace presente es laposiblidad de hablar sobre cómo impulsar el desarrollo social.

            Sigamos vigilantes de la revolución semántica impulsada por los blogs para identificar la Pragmática que habrá de producir. La ola está resonando, sólo queda en nosotros escuchar sus ecos y arrojarnos al mar.

 

Referencias

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** Investigador Titular del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada (CICA), de la Escuela de Comunicación de la Universidad Anáhuac

miércoles, abril 02, 2008

Empresas Familiarmente Responsables: claves de congruencia y compromiso en las organizacione






Empresas Familiarmente Responsables: claves de congruencia y compromiso en las organizaciones
Jorge Alberto Hidalgo Toledo**
 
Introducción

¿Qué implica ser socialmente responsable?, ¿qué indicadores contempla la responsabilidad social empresarial?, ¿cuáles son sus ámbitos de acción?, ¿a qué públicos atiende?, ¿qué tipo de vínculos y compromisos debe establecer la organización con la familia de sus miembros? El presente texto pretende indagar en cada una de estas interrogantes profundizando primordialmente en el papel de la familia al interior de la dinámica organizacional identificando los niveles de compromiso que se pueden establecer a fin de elevar la calidad de vida laboral y la dimensión trascendente del trabajo. Todo ello tomando como punto de partida la centralidad de la persona al interior de la comunidad de personas que da sentido a una organización (Melé, 2001).

            En el contexto de la Responsabilidad Social Empresarial, sin duda, el tema de Empresas Familiarmente Responsables debe empezar a incorporarse en las certificaciones existentes para la valoración de las empresas que atienden responsablemente a todos sus públicos internos, intermedios y externos. Y es que ser familiarmente responsable implica el desarrollo de políticas, planes, programas y estrategias que contemplan: estabilidad, flexibilidad (temporal y espacial) y gestión laboral; equidad de oportunidades y dirección; apoyos, prestaciones y facilidades concibiendo a cada persona vinculada con la organización como miembro de una comunidad menor pero no por ello menos importante (sus familias).

Bajo esta óptica, las Empresas Familiarmente Responsables atienden a cada uno de sus miembros como parte de una familia ofreciendo garantías para: el fomento e impulso de la vida y unidad familiar de sus empleados; el cuidado de dependientes; la maternidad/paternidad, educación y cuidado de los hijos; entre otros rubros.

            Dada la dinámica natural de las organizaciones y el alto nivel de compromiso que exige la competencia internacional de los mercados, se hace cada vez más evidente la necesidad de que las organizaciones establezcan estándares que permitan la conciliación empresa-familia (Melé, 2000).

            Existen ya modelos de certificación como el EFR1000 impulsado por la Federación Española de Familias Numerosas, el Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales y la Fundación + Familia, que están ofreciendo su sistema de auditoría como un sistema de diferenciación que ayuda, por una parte, a elevar la reputación, posicionamiento y love branding de las empresas; pero por otra, es una dinámica que ayuda, sin duda, a incrementar la cooperación interpersonal, a elevar el compromiso del personal hacia la empresa, mejorar el clima laboral, generar mayor identificación con la compañía, engrandecer el grado de confianza mutua y por ende, dinamizar el negocio, reducir fricciones y hacer más rentable a la corporación.

Visto así, una familia saludable es una empresa saludable; quien invierte en sus empleados, invierte en su negocio.

Otras iniciativas son las lidereadas por la Universidad de Navarra, la Universidad Anáhuac México Norte, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social Federal en México, la Delegación de la Secretaría del Trabajo en Monterrey, México, el Servicio Navarro de Empleo, la Confederación de Empresarios de Navarra, el IESE Business School, Instituto Familia y Trabajo, FUNDECY, la Asociación de Empresarios para el Progreso, Fundetec, la Asociación Mujer, Familia y Trabajo, la Asociación Española de Dirección y Desarrollo de Personas, la Asociación de Mujeres Empresarias y Directivas de Navarra, entre otros.

            Así pues, el lector encontrará en el presente trabajo cómo es que la familia se coloca en el corazón de las relaciones laborales a través de políticas y acciones muy concretas que demuestran el interés de las empresas por la vida de sus empleados, el desarrollo de sus hijos y su relación matrimonial.

Si las personas son “el recurso” más valioso de las organizaciones, el buen equilibrio de sus miembros repercutirá entonces en menor absentismo y rotación, mayor rendimiento, compromiso, responsabilidad, lealtad y productividad de la empresa.

 

La familia y la Responsabilidad Social Empresarial

Las empresas están llamadas a ser buenos ciudadanos. Las corporaciones no sólo deber reafirmar su eficacia económica  y sus estrategias de negocio; sino que también deben rearmar sus estrategias directivas, productivas y administrativas considerando en todo momento la dignidad de todas las personas involucradas con su organización; la privacidad, la tecnología, la seguridad, el impacto ambiental, la relación con los competidores y el compromiso con sus consumidores (Galindo, 2003).

Hoy, la sociedad civil está exigiendo un excelente comportamiento de las empresas; calidad, precio y éxito económico no son más el elemento diferenciador (Parra, 2002). Importa más el comportamiento de cara a la sociedad, la percepción y valoración que hacen los consumidores cuando ven que las empresas atienden las causas y necesidades sociales, son transparentes en su actuar y en sus procesos; cuando sus tácticas de venta y comercio son justas, cuando mantienen la privacidad del consumidor, apoyan la comunidad, dan acceso laboral a las personas discapacitadas y evitan el trabajo infantil (Hidalgo, 2006).

            Estas prácticas, entre otras, recaen en el ámbito de la Responsabilidad Social Empresarial; la arista visible de la ética empresarial como el capital de integridad que es altamente valorado por la sociedad.

Ser una empresa socialmente responsable preocupada por el bien del hombre, del deber ser y la economía exige estar comprometida con una serie de principios y valores rectores como la integridad moral de los dirigentes, la justicia en las transacciones, el trabajo al personal, el respeto de las leyes, la honestidad, el trabajo en equipo, el sentido de logro y el servicio al cliente; así como generar riqueza, proporcionar bienes y servicios a la sociedad y contribuir a crear empleo (Marco Perles, 2000).

            Podría comprenderse la Responsabilidad Social Empresarial como lo hace Juan Cajiga Calderón: “el compromiso consciente y congruente de cumplir integralmente con la finalidad de la empresa tanto en lo interno, como en lo externo, considerando las expectativas de todos sus participantes en lo económico, social o humano y ambiental, demostrando el respeto por los valores éticos, la gente, las comunidades y el medio ambiente, y para la construcción del bien común” (Citado por Rebeil, Sánchez y Lemus, 2008).

Es decir, la responsabilidad social incorpora el respeto profundo por los valores éticos, las personas y sus familias, las comunidades y el medio ambiente. La eficacia económica, el cuidado del capital y los medios de producción no son el único objetivo. Es la persona el elemento decisivo de la organización; por ende, para el empresario y los dirigentes los individuos y sus familias deben ser el centro rector de la actividad laboral.

Con esta consideración en mente podríamos decir que los ámbitos de la Responsabilidad Social Empresarial son los que se muestran en el siguiente esquema:

 

 

Esquema 1

Ámbitos de la Responsabilidad Social Empresarial

esquema RSE.jpg

Fuente: Propio

           

En este enfoque integral de la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) se consideran tres grandes sectores: 1) La ética y Gobierno corporativo (Buen Gobierno, Calidad de vida laboral, Transparencia y Derechos); 2) Los que generalmente se consideran RSE (Impacto social y comunitario, Acciones hacia el Consumidor, Operaciones justas y Medio ambiente); y 3) La acción social, la filantropía y la caridad social. En todas esas prácticas, como hemos visto, se debe promover un sano equilibrio entre la actividad laboral y su impacto en las familias (ya sea de los miembros de la organización como las de la comunidad en general). 

La familia, como eje transversal de la actividad de toda organización y de la sociedad, debe estar considerada en todo el proceso de gestión. No hacerlo, se vería duramente reflejado en la competitividad, ausentismo, sentido de pertenencia, disminución de la productividad y rotación del personal.

 

Las Empresas Familiarmente Responsables

A todo esto ¿cómo definir a una Empresa Familiarmente Responsables? Son aquellas que tienen la capacidad de laborar con personas completas; es decir, que asumen su responsabilidad no sólo con los mercados y los públicos externos; sino que toman como política interna la conciliación trabajo y familia, incidiendo con sus acciones a la mejora del desarrollo y vida personal, familiar y social de todos sus colaboradores.

Estas organizaciones muestran una actitud proactiva ante la familia apelando a la motivación trascendente, valoraciones y cuidado de las decisiones que afectan a todos sus miembros (De Molina, 2007).

Con relación a la necesidad de una conciliación trabajo y familia y un replanteamiento de una visión más centrada en las personas, Nuria Chinchilla directora del Centro Internacional de Trabajo y Familia afirma:

“Hay un tema de valores: en alguna medida, la empresa que no permite que la gente tenga vida después del trabajo -es lo que yo llamo "sistemáticamente contaminante del entorno interno y externo"- está yendo contra la ecología humana, contra esa "humano-factoría" que es la familia, que no hay otra; la que crea capital humano y capital social, capaz de comprometerse con proyectos de medio y largo plazos, tanto económicos como empresariales como familiares. ¿Qué puede hacer la empresa? Trabajar con personas tratándolas como tales y ayudando a flexibilizar las jornadas de modo que esas personas puedan cumplir con un rol fuera del hogar, y que quienes tienen ese esposo o esposa tengan tiempo y energía para construir esa relación conyugal. No se trata de trabajar menos sino de trabajar mejor. Al respecto de quienes están separados o divorciados, lo que estamos viendo en algunas empresas es que se hace justo lo contrario: están contratándose mujeres separadas o divorciadas porque se sabe que a éstas les pueden exigir máximos porque no tienen nadie más que traiga dinero al hogar. Tienen todavía esa visión taylorista de lo que es el mundo de la empresa y siguen en el siglo XIX” (Méndez, Melgarejo, 2008).

Así una Empresa que se diga Familiarmente Responsable enfoca su actuar, directa o indirectamente a otorgar ayuda a sus empleados y trabajadores para elevar el nivel de desarrollo y bienestar de sus familias.

Algunos de los ámbitos de acción de las Empresas Familiarmente Responsables atienden las políticas, los programas y la cultura laboral y son:

1.      Flexibilidad de horarios y jornadas (flexibles, compartidas, reducidas, comprimidas o sabáticas).

2.      Ajuste del horario laboral al calendario escolar.

3.      Políticas antimobbing.

4.      Corresponsabilidad familiar.

5.      Trabajo a distancia.

6.      Videoconferencias para reducir viajes de negocios.

7.      Escuchar las inquietudes familiares y desarrollar programas para atenderlas.

8.      Inclusión en todos los eventos de la organización.

9.      Apoyo en traslados y viajes familiares como bonus.

10.  Estabilidad en el empleo.

11.  Eliminación de la violencia laboral y el hostigamiento sexual.

12.  Integración laboral a colectivos más desfavorecidos.

13.  Evitar prácticas no saludables como llevar trabajo a casa.

14.  Guarderías y servicios de comedores familiares.

15.  Mejorar la calidad de vida de sus empleados.

16.  Tiempos de baja laboral (cortas o largas) ante muerte de un hijo o familiar, embarazo y matrimonio.

17.  Otorgamiento de licencias de maternidad o paternidad mayores a las de ley.

18.  Permisos para el cuidado de hijos o familiares cercanos con enfermedades crónicas.

19.  Formación en gestión familiar y educación de los hijos (charlas, conferencias y talleres).

20.  Capacitación en administración del tiempo y manejo de estrés.

21.  Seminarios de actualización y ultra-capacitación para empleados que por recorte serán despedidos.

22.  Apoyo para conseguirle trabajo al personal que por razones especiales será despedido.

23.  Igualdad de salario y oportunidades para ambos sexos.

24.  Trabajo por objetivos más que por presencia física.

25.  Se evita la cultura de adicción al trabajo y la promoción de quienes trabajan horas excesivas.

26.  Sensibilización de los mandos intermedios para apoyar a los empleados cuando tienen responsabilidades familiares.

27.  Desarrollo de programas de actividades de ayuda y armonización trabajo familia.

28.  Programas de comunicación interna con contenidos familiares y orientados al cuidado de niños y ancianos.

29.  Diseño de actividades discerniendo si la cantidad de trabajo afectará o no la vida personal y familiar del involucrado.

30.  Apoyos extra-salariales para propiciar el fortalecimiento e integración familiar.

Una cultura flexible y responsable con la familia se apoya en tres pilares: un 40% de las políticas; un 30% de los facilitadores (equipo responsable, presupuesto, comunicación y liderazgo dentro de la empresa); y 30% de la cultura (horarios, promoción, sensibilidad, ejemplaridad y compromiso del líder con respecto a las políticas conciliadoras) (Chinchilla, 2006)

Bajo la implementación de estas medidas y verificando que la conciliación vida familiar repercute en la eficiencia empresarial se pueden identificar cuatro tipos de empresas: 1) las escépticas; 2) las comprometidas; 3) las proactivas; 4) las excelentes (Parra, 2008). 

Algunas empresas que han implementado el programa Familiarmente Responsable son: Coca-Cola, Consum, Leche Pascual, Comofer, Garmer, Ibercolmex, Indefosa, Multicaja, Microsoft, Santander, Indra, Sanofi Aventis, Enagás, Sanitas, MRW. En sus casos lo han implementado no sólo como parte de su programa de Responsabilidad Social Empresarial sino como forma de innovación en liderazgo y dirección.

La consideración de las familias como un indicador fundamental de la Responsabilidad Social Empresarial, ya empieza a dar frutos; la compañía de seguros Ecuatoriano Suiza, reportó un incremento del 240% en su producción y una reducción del 25 al 2% en la rotación al aplicar el concepto (González Fernández, 2008).

Fortalecer la vida familiar del trabajador debe ser parte fundamental de la salud física y emocional de una organización si esta quiere elevar sus cuotas de excelencia. En sí misma, la conciliación trabajo-familia es vista por la sociedad como un valor estratégico a la alza y vital para muchas compañías. Si trabajar no beneficia a la vida familiar, no será bueno para nadie.

La adopción de múltiples medidas de responsabilidad familiar es una medida inteligente para impulsar el desarrollo económico y social de las empresas. Si las empresas buscan convertirse en empresas familiarmente responsables en una forma honesta y congruente con un modo integral de ejercer la ética empresarial podrían desarrollar una serie de competencias directivas que beneficiarían no en lo estético sino en el emprendimiento ético de la organización. Competencias que derivarán en el cambio de hábitos y creencias de sus directivos y en el personal. Sin embargo, el mayor de los beneficios quizá sea la coherencia entre cultura y políticas empresariales responsables de las que se benefician no sólo los públicos externos como ocurre en la mayor parte de los programas de RSE.

Hoy las políticas de conciliación familia-trabajo están marcando la diferencia entre las empresas que se asumen como socialmente responsables. Ya que su implementación considera criterios que no sólo atraen y retienen a los talentos deseables, sino que fidelizan a todo el personal que se compromete en mayor medida con la empresa elevando el rendimiento de la misma. A diferencia de muchas medidas cosméticas de la Responsabilidad Social Empresarial, la responsabilidad familiar se ha tornado en una preocupación real por la vida del personal y su impacto en las organizaciones. Su implementación en todos los niveles y sectores de una institución requiere un compromiso real que termina modificando las circunstancias particulares del negocio y el entorno en el que se desenvuelve.

Al competir en mercados altamente exigentes no se pueden descuidar las necesidades y responsabilidad básicas de los empleados y colaboradores. En un futuro no muy lejano, las empresas que sacrifiquen la vida familiar y el tiempo de sus empleados;  aquellas que disuelvan matrimonios; que reduzcan las horas de descanso y convivencia familiar, a costa de ahorrar unos pesos verán mermada su productividad y sobrevivencia en el mercado.

La familia no sólo es la clave de la sociedad, sino también del desarrollo de las organizaciones. Velar por su bienestar es sin duda, un compromiso básico de la empresa, pero sobre todo, un incentivo para el desarrollo productivo de un país.

 

Conclusiones

La Responsabilidad Social Empresarial va más allá del cumplimiento con la ley; respetar el medio ambiente; gestionar la empresa en modo ético, ofrecer estándares altos de calidad a los clientes y proveedores; responder solidariamente a las necesidades de las comunidades aledañas; apoyar al Estado a cubrir necesidades de la sociedad; elevar la competitividad o contribuir al desarrollo sustentable de un país.

La Responsabilidad Social, al no ser una moda ni un programa cosmético de mercadotecnia o relaciones públicas debe ser contemplando en un modo integral y a largo plazo, como una forma de liderazgo moral, de gestión ética que apele a la verdadera transformación y construcción de una sociedad más justa y solidaria. Por ello, debe tener como punto de partida la unidad básica de la sociedad, la familia, reconociendo su dignidad e integrándola transversalmente en todo el actuar de la organización.

La compaginación familia-empresa es una realidad posible y tangible. Se ha visto que puede ser parte de la teoría y el actuar económico. Ya en América Latina y Europa existen certificaciones que cuantifican qué tanto el escenario laboral contempla el escenario familiar. La denominación Empresas Familiarmente Responsables avista aquellas organizaciones que buscan el sano equilibrio del trabajo y la familia estableciendo políticas, estructuras, normas y apoyos a sus miembros. Las múltiples prestaciones que contempla ya son consideradas como un salario intangible, psicológico o emocional.

Quienes han apostado por este modo de RSE han visto beneficios internos y económicos. He aquí una prueba de que es posible fundir la antropología financiera, la humanización de la empresa con la responsabilidad social en un modo ampliado e integral beneficiando siempre a la esencia de la sociedad, la familia y por ende, a la comunidad en su conjunto.

 

Referencias

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** Titular de la Cátedra FISAC-Anáhuac en comunicación para la responsabilidad ante el consumo de bebidas con alcohol y la sana convivencia. Investigador Titular del Centro de Investigación para la Comunicación Aplicada (CICA), de la Escuela de Comunicación de la Universidad Anáhuac